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lunes, 21 de diciembre de 2015

39. Muchedumbre de brutos sanguinarios


Desde que, abandonando la cómoda posición que su cuna le había otorgado, decidiera militar en el bando de quienes enarbolan la bandera del racionalismo, sabe que sus únicas armas son su pluma y su palabra. Y las utiliza. ¡Vaya si las utiliza! Para halagar o para criticar, para apoyar o para combatir, para refrenar o para instigar... Cargadas, las más de las veces, de una dolorida visión de una España que no está a la altura de su glorioso pasado.

El clericalismo y la reacción martirizan España (Caricatura publicada en El Motín a principios de 1885)

Le duele su patria; le duele su querida España; le duele la superstición de sus gentes; le duele el fanatismo y el oscurantismo; y, sobre todo, le duele la falta de esperanza. De ahí lo de La jarca(⇑). No puede quedarse indiferente ante la agresión de aquellas universitarias: un ataque en toda regla a la esperanza de regeneración que tiene depositada en la juventud:

Nuestra juventud masculina no tiene nada de macho; como la mayoría son engendros de un par de sayas la de la mujer y la del cura o el fraile y de unos solos calzones los del marido o querido resultan con dos partes de hembra: o por lo menos hermafroditas por eso casi todos hacen a pluma y a pelo. Tienen, en su organismo, tales partes de feminidad pero de feminidad al natural, de hembra bestia que sienten los mismos celos de las perras, las monas, las burras y las cerdas...

Duras palabras, sin duda. Pero no fueron las únicas escritas con el dolor de quien siente que su patria se hunde en la derrota. ¡España! ¡España!... ¿qué han hecho contigo? Aquel rincón florido del mundo, cuyos hijos han paseado por otras tierras la antorcha del progreso; aquel paraíso donde arden las llamas del padre día vertiendo en olas de luz y calor la fuerza creadora que fue capaz de engendrar al universal hidalgo manchego; aquel vergel donde palpita el primer aliento de la vida, impregnado con las acres brisas de dos océanos que unieron en sus tierras las culturas del oriente y del occidente... ¡España! ¡España!... ¿qué han hecho contigo?.

«La jarca de la universidad» (⇑) está escrito en 1911, pero la pena, la desilusión y la rabia que anidan en sus doloridas frases ya llevan años tiñendo la visión que se ha ido forjando de su querida patria. Sirva como ejemplo el soneto España a principios de siglo: al borde de la nueva centuria se oteaba un negro horizonte hacia el que caminaba un país destrozado por la honda expansiva que dinamitó el acorazado Maine la noche del 11 de febrero de 1898: 

Muchas plazas de toros donde chilla
muchedumbre de brutos sanguinarios,
juventud de maricas o sectarios;
infancia que en pedreas acribilla.

Taifa que vive bien de lo que pilla;
los que mandan, legión de rutinarios;
turba de jesuitas y falsarios
que envuelta en oro deslumbrante brilla.

La envidia en trono; el ocio a sus anchuras;
tribus de prostitutas y de ratas;
hambre, ignorancia, piojos, salvajismo;

fango en las cumbres, cieno en las honduras;
muchos frailes, mendigos y beatas...
¡Así camina España hacia el abismo!
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Este comentario fue publicado originariamente en blog.educastur.es/rosariodeacunayvillanueva el 22-1-2010

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