Mostrando entradas con la etiqueta Goretti Avello. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Goretti Avello. Mostrar todas las entradas

17 junio

269. Un faro en El Cervigón

 

Hoy es el día señalado para que se constituyan las corporaciones municipales que resultaron elegidas en las elecciones del 28 de mayo. También lo hará la de Gijón. Las veintisiete personas que la integran seguro que son conocedoras de que en este 2023 se cumplen cien años de la muerte de una ejemplar gijonesa llamada Rosario de Acuña y Villanueva; también de las actividades que se vienen realizando en la ciudad con este motivo (y de las que están programadas para los próximos meses). Por si no fuera así y dado que a ellas les corresponderá tomar decisiones acerca de diversos asuntos que quedan pendientes, creo oportuno recuperar en este primer día del nuevo Ayuntamiento gijonés el escrito aparecido en las páginas de La Nueva España hace escasas semanas, la última de las entregas de la serie a ella dedicada (⇑).


 Un faro en El Cervigón

 

El pasado viernes se cumplieron cien años de la muerte de Rosario de Acuña y Villanueva, que falleció en su casa de El Cervigón el 5 de mayo de 1923, como consecuencia de un derrame cerebral que le sobrevino mientras trajinaba por su casa. A pesar de que a la mañana siguiente no apareció mención alguna en los periódicos («Prohíbo terminantemente todo entierro social, toda invitación, todo anuncio, aviso o noticia ni pública ni privada, ni impresa, ni dada de palabra que ponga en conocimiento de la sociedad mi fallecimiento»), la noticia corrió por la ciudad, razón por la cual muchas fueron las personas que se acercaron hasta El Cervigón para rendirle su último homenaje. 

El Cervigón en el primer plenilunio de 2023
 

Aquel primer domingo del mes de mayo amaneció lluvioso, lo cual no fue obstáculo para que numerosos gijoneses, integrantes del pueblo llano, del que vive, como ella ha vivido en los últimos tiempos, en las estrecheces cotidianas, se dieran cita a las puertas de su casa para despedir a aquella vecina ejemplar que, renunciando a las comodidades que su cuna le había brindado, se dedicó a luchar por la libertad de conciencia y a defender a los más desfavorecidos. La lluvia tampoco impidió que fueran muchas las mujeres que, abandonando su reducto doméstico, se echaron a la calle para para decir el último adiós a aquella gijonesa que, «siendo mujer, se atrevió, en España, a vivir como persona y por su cuenta», para testimoniar su gratitud a aquella compañera que había luchado los últimos cuarenta años de su vida por la dignidad de todas ellas.

 El acto de despedida debía de atenerse fielmente al guion que la dramaturga había escrito en su testamento: su cuerpo habría de ser depositado «en la caja más humilde y barata que haya» y conducido en el carruaje más pobre, «en el que no haya ningún signo religioso ni adornos o gualdrapas, de ninguna clase». Lo que ella no había previsto es que ni siquiera el modesto coche que aguardaba en las proximidades resultara necesario. A pesar de la lluvia incesante, el féretro fue portado a hombros por las calles de la ciudad, seguido por un numeroso cortejo. Una vez en el cementerio civil, la comitiva despidió por última vez a quien había sido su ilustre vecina. Allí, en el otro extremo de la villa, en una sepultura en la que no habría de haber «más que un ladrillo con un número o inicial», reposan los restos de esta mujer ejemplar.

Tras su muerte, llegaron los recuerdos y homenajes; pusieron su nombre a calles y colegios, se organizaron veladas, se publicaron sentidos escritos laudatorios... No sólo en Gijón y en otros lugares de Asturias, también en el resto de España; no sólo en los días inmediatos a su entierro, también tiempo después: en 1931 el Ayuntamiento de Madrid acordó poner su nombre a uno de sus céntricos paseos; dos años después el presidente de la República inauguró el Grupo Escolar Rosario de Acuña en la barriada madrileña del paseo de Extremadura, hoy distrito de La Latina.

Todo cambió con la Guerra. Las nuevas autoridades no estaban dispuestas a que se recordara a quien tanto se había significado en pro de la libertad de conciencia y en defensa de la igualdad de mujeres y hombres. Su nombre se cayó de los calles, de los colegios, de los paseos; desapareció de los periódicos, de la mutilada memoria colectiva… Tanto fue así, tan eficaz resultó el borrado gubernativo, que años después apenas había alguien que supiera decir algo de ella, ni siquiera en Gijón, la ciudad en la que vivió los últimos años de su vida, la ciudad que le tributó un cálido homenaje el día de su entierro.

No obstante, hay quien está empeñado en recuperar su memoria (⇑). Amaro del Rosal, un asturiano exiliado en México, que en su juventud había conocido a doña Rosario, lleva un tiempo recopilando materiales con la intención de publicar un libro sobre ella. Entre sus colaboradores en España se encuentra el gijonés Luciano Castañón, quien a finales de los sesenta le informa que ha localizado en Gijón a una anciana que fue amiga de Rosario de Acuña. Además de sus recuerdos vividos, la mujer ha guardado durante décadas algunas de sus cartas, recortes de periódico, fotografías y otros variados recuerdos entre los que se encuentra su famoso testamento.

 Estos documentos son los que permitieron abrir una grieta en la desmemoria. Patricio Adúriz, Javier Ramos y el propio Luciano Castañón llevarán de nuevo el nombre de Rosario de Acuña a los titulares de la prensa. A ellos se unirá posteriormente José Bolado, promotor de una reedición de El padre Juan, y Daniel Palacio, quien publicará una esclarecedora investigación sobre la actividad montañera de doña Rosario. El mayor conocimiento que se va teniendo sobre esta gijonesa ejemplar, será una de las razones que impulsará al Ayuntamiento a comprar en los años ochenta la que fuera su casa en El Cervigón; también para que, tiempo después, aprobara denominar Paseo Rosario de Acuña a un tramo del sendero costero.

Cuando me empecé a interesar por ella, de esto hace ya más de veinte años, ya no era una desconocida, aunque aún quedaba mucho por conocer. En 2005 publiqué Rosario de Acuña en Asturias (anticipo de Rosario de Acuña y Villanueva. Una heterodoxa en la España del Concordato (⇑)); en 2007 José Bolado da inicio a su inestimable edición de las Obras reunidas, donde recoge buena parte de su obra, que fue recopilando tras años de búsqueda. A estos trabajos siguieron otros, dentro y fuera de Asturias. A medida que iba conociendo más cosas sobre ella, me di cuenta de que, al tiempo que investigaba, era preciso divulgar cuanto descubría, de ahí que siguiera publicando nuevos libros, de ahí que en 2009 pusiera en marcha la página Rosario de Acuña y Villanueva. VIDA y OBRA (www.rosariodeacuna.es ⇑), y el blog de comentarios que la complementa (⇑). La gijonesa de El Cervigón es cada vez más conocida. Además de la Asociación de Viudas de la República, que lo hizo en los años setenta a propuesta de Paz Fernández Felgueroso, su nombre quedó unido a un instituto de secundaria de la ciudad, a una agrupación coral femenina, a una escuela feminista…

No obstante, en los últimos años asomaron síntomas que parecían indicar que aquel impulso inicial iba perdiendo intensidad: no había ningún rastro del paseo con su nombre, su casa no tenía un uso conocido… De ahí que, ante la proximidad del centenario de su muerte, creí necesario avivar la llama. Hace ahora cuatro años se lo recordaba en un escrito a quienes, tras las elecciones de entonces, iban a integrar la corporación municipal; y en marzo del año pasado, gracias al interés y apoyo de Eloy Méndez, redactor jefe y responsable de la edición gijonesa de La Nueva España, inicié esta serie de artículos con el doble objetivo de mantener activado el aviso de la efemérides y de recordar quién fue esta ejemplar convecina. 

No sé si habrá tenido algo que ver la aparición durante los últimos catorce meses de estos escritos (treinta, contando con el que, a modo de introducción, estuvo dedicado a la estación de Gijón-Rosario de Acuña (⇑) y con este epílogo que los cierra), pero en este año del centenario de su muerte, tal parece que Rosario de Acuña ha recuperado protagonismo en la ciudad en la que quiso vivir y morir. Gracias a la red colaborativa impulsada por Goretti Avello, Adelina Lena y el resto del equipo de la Dirección General de Igualdad, han florecido diversas iniciativas. Tras el calendario y la agenda que habitualmente publican –y que este año están íntegramente dedicados a doña Rosario– han sido editadas también una Ruta cultural Rosario de Acuña y una unidad didáctica (ambas obra de Carmen Suárez), ha habido conferencias, exposiciones (la diseñada por el Fórum de Política Feminista continúa su periplo por diversos institutos gijoneses tras permanecer varias semanas en el Antiguo Instituto)…

Llegado el mes de mayo, el mes del centenario, los actos se suceden. El pasado miércoles en la remozada casa de El Cervigón se inauguró una exposición que pretende acercarnos a su testimonio vital, a su vida y a su obra; dos días después uno de los grupos de la Escuela Superior de Artes Escénicas de Asturias (ESAD) estrenó en el teatro Jovellanos Rosario Reflejo de Acuña, un atractivo espectáculo dirigido por el profesor Francisco Pardo que, con un montaje sugerente y emotivo, de gran plasticidad y dinamismo, nos va mostrando los hitos más importantes de su biografía, recuperando su pensamiento librepensador y la vigencia de su lucha.

 De todas las actividades en las que, de una manera u otra, he colaborado en este tiempo, quizás las más esperanzadoras e ilusionantes sean aquellas que han tenido por protagonistas a los grupos más jóvenes de nuestra comunidad. Tal fue el caso del encuentro que mantuve con alumnas (la mayoría) y alumnos de la ESAD: querían conocer mejor a doña Rosario y sus intervenciones me demostraron que se habían metido de lleno en el personaje. Lo mismo me sucedió con el alumnado de sexto curso del Colegio Público Príncipe de Asturias: para mi sorpresa, mantuvieron su atención durante casi dos horas de reunión, realizando preguntas muy atinadas, tomando notas y siguiendo con detalle cuanto se decía. Lo dicho: esperanza e ilusión.

Mayo de 2023: mes del centenario, mes de elecciones… Toca pensar en el futuro ¿Qué hará la nueva corporación municipal con la Casa de Rosario de Acuña cuando finalice la exposición? ¿La mantendrá abierta y le dará un uso apropiado?, ¿la cerrará y pasará a estar, de nuevo, sin uso conocido? En cualquier caso, hagan lo que hagan al respecto, estoy convencido de que cada vez serán más los ojos que, al mirar aquella casa, recordarán con gratitud a la gijonesa que allí vivió: todo un ejemplo de honestidad, coherencia y generosidad para quienes aún seguimos en el camino. 

 

La Nueva España, edición de Gijón, 10 de mayo de 2023





También te pueden interesar



Portada del folleto editado por el Fórum de Política Feminista de Asturias 256. Una gijonesa ejemplar
No nació en Gijón, pero aquí quiso pasar los últimos años de su vida, aquí quiso morir y en el cementerio civil reposan sus restos, mirando al sol nacer. No es, ciertamente, gijonesa por nacimiento, sino por propia voluntad, porque así lo quiso. La suya fue una decisión...



Vista de la casa de Rosario de Acuña desde El Rinconín (archivo del autor)178. ¿Qué hacemos con la casa de Rosario de Acuña?
El Ayuntamiento de Gijón adquirió la que fuera casa de Rosario de Acuña en 1988 para convertirla en un albergue juvenil. Finalmente fue la sede de una escuela-taller medioambiental. Hace tiempo que tiene sus puertas cerradas, sin uso conocido...



ragmento de la carta que Rosario de Acuña envía en 1921 al presidente del Ateneo Obrero de Gijón166. De una carta manuscrita en la Biblioteca Jovellanos
Agradecida por habérsele concedido permiso para leer los libros de la Biblioteca Circulante les adjunta dos presentes: una revista y un retrato suyo. Por lo que respecta a la publicación, de la cual se atreve a asegurar que hay poquísimos ejemplares...


Puerta de acceso al cementerio civil de Gijón (archivo del autor)140. Más cerca de la Luz
Lo tenía bien pensado. La muerte de su amigo el científico Augusto González Linares, ocurrida unos tres años antes, y la de su madre poco después, estaban muy presentes en sus recuerdos. Conocía de primera mano las presiones...


Fotrografía de Patricio Adúriz publicada en La Nueva España, 8-7-2014119. Patricio Adúriz y el primer rescate
Tan sólo habían pasado cuatro décadas y apenas quedaba resquicio de su testimonio. Por suerte, aún quedaba algún testigo. Tras este primer rescate realizado por Patricio Adúriz Pérez a finales de los años sesenta del pasado siglo, la figura de Rosario de Acuña empezó a sacudirse la borrina...


Rosario de Acuña y Villanueva. VIDA y OBRA (⇑)

Pulsa en la imagen para acceder a la página



 
© Todos los derechos reservados – Se permite la reproducción total o parcial de los textos siempre que se cite la procedencia 
Comentarios, preguntas o sugerencias: info.rosariodea@gmail.com




12 mayo

264. Unidas en el homenaje


Antonia Soguero, concejala de Igualdad de Pinto, y Ana González, alcaldesa de Gijón, en el homenaje a Rosario de Acuña que tuvo por escenario la que fuera su casa gijonesa [@AytoPinto]
En Madrid nació y en Madrid vivió los primeros veinticinco años de su vida. Luego fue vecina de Zaragoza, de Pinto, de Cueto y Bezana (cántabras las dos), y en Gijón vivió los últimos años de su vida, y en Gijón murió. Pasó temporadas en el terruño jiennense, con su familia paterna, en Andújar y en Baeza, disfrutando de la campiña y de la serranía. Cabalgó durante años, en expediciones que se prolongaban varios meses, por las tierras de su querida España, por el norte y por el sur, por el este y por el oeste. Llegada la hora de su muerte, se acordaron de ella en localidades grandes y pequeñas, y pusieron su nombre a paseos, calles y escuelas...

A medida que se iba aproximando el centenario de su muerte, tanto en Pinto como en Gijón hubo quien empezó a hablar del asunto, de la oportunidad de organizar algún acto que la recordara cien años después de su fallecimiento. De las intenciones se pasaron a los hechos, y antes de que se iniciara 2023 ya conocíamos el programa de actos que tanto en Gijón como en Pinto se había preparado (⇑) para recordar a quien fue una de sus vecinas más ilustres y ejemplares.

Entra las actividades programadas por el Seminario de Historia Local de Pinto se encuentra una visita a Gijón del viernes 5 de mayo (día del centenario de la muerte de Rosario de Acuña) al domingo día 7. Se tiene previsto realizar una caminata hasta el lugar donde se halla la que fuera su casa en El Cervigón y acercarse hasta el cementerio civil, donde se encuentra su tumba. La noticia del viaje llegó al Ayuntamiento de Gijón y, como no podía ser de otra manera, se coordinaron los actos programados para esos días.

A las seis de la tarde del día 5 y en el Museo del Pueblo de Asturias, la delegación pinteña, presidida por la concejala de Mujer, Antonia Soguero, y el presidente del Seminario de Historia Local (SHLP), Luis Roldán, fue recibida en el Museo del Pueblo de Asturias de Gijón por la alcaldesa de la ciudad, Ana González, la concejala de Memoria Histórica, Salomé Díaz, y el concejal de Cultura, Manuel Ángel Vallina. Allí pude saludar a algunos integrantes del SHLP, a Luis Roldán (presidente), a Mario Coronas (vicepresidente), a Antonio García, comisario de la exposición Rosario de Acuña y Villanueva (1850-1923): Vigencia de una pensadora,  de la cual ya he dado cuenta en un comentario anterior (⇑); también a Eulalia Ramírez, promotora y organizadora de varias rutas por Madrid bajo el nombre «Las Invisibilizadas», que actualmente está preparando una que tiene a Rosario de Acuña por protagonista; o a Asunción Bernárdez, profesora  de la Universidad Complutense,  directora del Instituto de Investigaciones Feministas de la citada universidad y autora de Rosario de Acuña: Ráfagas de huracán, obra de teatro estrenada en el Centro Dramático Nacional en octubre de 2018 (⇑).

La expedición de Pinto es recibida en el Pueblo de Asturias por la alcaldesa de7 Gijón   [@AytoPinto]

Desde el Museo del Pueblo de Asturias nos trasladamos al Teatro Jovellanos para asistir al estreno  de Rosario. Reflejo de Acuña, el espectáculo que uno de los grupos de la Escuela Superior de Artes Escénicas de Asturias (ESAD) llevaba meses preparando, bajo la dirección del profesor Francisco Pardo. Creo que la expectación se me notaba en la cara:  nada de lo que pasara en el escenario me resultaba ajeno. Semanas atrás había conversado largo y tendido con su director; luego estuve en la ESAD para hablar con el alumnado de la asignatura Taller de Nuevas Dramaturgias, las actrices y los actores que ahora iban a salir al escenario y que entonces, por las preguntas que me hicieron, me habían demostrado que se habían metido de lleno en el personaje; también había leído el guion, el texto final del espectáculo con sus trece escenas...  Todo iba a salir bien...

Bien, no, ¡fenomenal! Al final, a mí se me nublaron los ojos y el público aplaudió con ganas. A la salida: coincidencia en los parabienes. Hubo incluso quien hablaba de la conveniencia de que aquella no fuera la única representación, de que hubiera más en otros lugares de Asturias. Posteriormente y ya con más calma, escribí acerca del espectáculo que había visto, y disfrutado: «un montaje sugerente y emotivo, de gran plasticidad y dinamismo, que nos va mostrando los hitos más importantes de su biografía, recuperando su pensamiento librepensador y la vigencia de su lucha» (La Nueva España, 8 de mayo de 2023).

Cartel anunciador del estreno de Rosario. Reflejo de Acuña

Sábado 6 de mayo. Como cada año por estas fechas, diversas asociaciones gijonesas mantienen vivo el recuerdo de la liberación del campo de exterminio de Mauthausen (5 de mayo de 1945) y de la muerte de Rosario de Acuña (5 de mayo de 1923). Con este motivo se desplazan por el sendero de El Cervigón hasta el Monumento a los asturianos deportados a los campos nazis, descendiendo posteriormente hasta la Casa de Rosario de Acuña. En esta ocasión,  la delegación de Pinto se unió en el homenaje al Ateneo Obrero de Gijón, la Sociedad Cultural Gijonesa, la Tertulia Feminista Les Comadres, la Logia Rosario de Acuña y la Federación Asturiana Memoria y República (FAMYR). Tras una agradable caminata por el sendero litoral (incluido el tramo que lleva el nombre de nuestra protagonista (⇑), como bien señalan las placas que, por fin, treinta y tres años después de que fuera aprobado por el pleno municipal, así lo indican a quienes por él transitan) llegamos hasta la escultura-monumento erigida en recuerdo de las víctimas de la barbarie nazi.

Placa informativa del Paseo Rosario de Acuña
Tras escuchar con atención las palabras allí pronunciadas en recuerdo de los asturianos que fueron exterminados por los nazis, se procedió a colocar una corona a los pies del monolito Nunca más, también conocido como Monumento a las víctimas del Holocausto. Mientras caminamos en dirección a la Casa de Rosario de Acuña, todavía se escuchaban los ecos de aquellas palabras escritas en el granito: «Varios cientos de asturianos fallecieron en los campos de exterminio nazis. Otros muchos, tras enormes padecimientos, lograron sobrevivir al horror. Fue en la quinta década del siglo XX que este año acaba, exaltando los valores y los derechos que regirán siempre a las sociedades dignas. La libertad, la tolerancia, la solidaridad, el respeto a la vida humana. Erigimos este monumento. Gijón 2000» 

Llegados a las puertas de la remozada casa, tuvo lugar el homenaje a Rosario de Acuña con la intervención de las distintas entidades convocantes (también la de Antonio García Menéndez, representante del Seminario de Historia Local de Pinto, quien se refirió al pasado pinteño de doña Rosario y abogó por la cooperación entre las dos localidades para preparar conjuntamente la celebración del 175 aniversario del nacimiento de la ilustre librepensadora en el año 2025). Acto seguido, la alcaldesa de Gijón y la concejala de Igualdad del Ayuntamiento de Pinto colocaron un ramo de flores ante el retrato de Rosario de Acuña instalado en la fachada de su casa, anunciando la exposición que se muestra en su interior, y que fue visitada posteriormente, con la recomendación previa, eso sí, de tener activado en el móvil un lector de códigos QR, lo cual nos va a permitir leer los que se encuentran en los paneles y, de esa manera,  poder escuchar las palabras de doña Rosario en las voces de las alumnas de la ESAD.

Panel de la exposición situado en el vestíbulo de la Casa de Rosario de Acuña

Por la tarde le toca el turno a la Ruta Cultural Rosario de Acuña (⇑), elaborada por Carmen Suárez, y que nos invita a recorrer aquellos lugares de la ciudad que estuvieron, de una u otra forma, vinculados a esta ilustre vecina afincada en El Cervigón. Aunque la expedición realizó alguna que otra modificación, la ruta se inicia en La Escalerona, desde donde podemos observar la Casa de Rosario de Acuña, para continuar después por la Ciudadela de Celestino Solar, los teatros Jovellanos, Robledo y Dindurra, la calle Covadonga (donde tuvo su sede el diario El Noroeste y la Escuela Neutra), el teatro de los Campos Elíseos, para finalizar en El Muro, en las proximidades del lugar en el que tiempo atrás  se alzaron las Casas de Veronda (Beronda), sede del Ateneo Obrero en los años veinte y treinta del pasado siglo. La ruta incluye dos finales opcionales: la que fuera su casa y su tumba. Como en la primera ya estuvimos, nos queda pendiente la visita al cementerio civil. Quedamos para  la mañana siguiente, la del domingo 7 de mayo. 

Cuando el autobús que trasladaba a la delegación pinteña llegó a las puertas del cementerio, allí se encontraban ya quienes habían sido sus habituales acompañantes durante la visita, en todos y cada uno de los actos programados. No faltó el Ateneo Obrero (representado, como sucedió en este caso, por su presidente Luis Pascual, por la vicepresidenta  Emilia Vázquez o por los dos); tampoco la historiadora Carmen Suárez, ni la concejala Salomé Díaz; ni la directora de Igualdad, Goretti Avello; ni la jefa de servicio de Igualdad, Adelina Lena.

 Ofrenda floral ante la tumba de Rosario de Acuña [SHLP - La Nueva España]

Una vez en el interior del recinto, la expedición se acercó hasta la austera tumba de Rosario de Acuña, en cuya lápida tan sólo figura un ladrillo con sus iniciales, como ella había dejado escrito en su testamento (⇑). Tras la visita, el blanco y desnudo mármol quedará temporalmente ataviado con el ramo de flores que allí depositaron el presidente y vicepresidente del Seminario de Historia Local en nombre del pueblo de Pinto. A continuación, Antonio García Menéndez nos guió por los pasillos del cementerio civil, donde pudimos ver las tumbas de algunos conocidos masones gijoneses como la de Eleuterio Alonso Álvarez, uno de los promotores de la Escuela Neutra; también la del socialista Eduardo Varela, a quien Rosario de Acuña homenajeó confeccionando con sus propias manos una corona de flores, tal y como ella dejó escrita en una carta remitida en 1915 al presidente de la Agrupación Socialista Gijonesa (⇑).

El recorrido por el cementerio civil y la ofrenda floral sobre la tumba de Rosario de Acuña Villanueva pusieron término a la visita que una expedición de la localidad pinteña realizó a Gijón para recordar a quien fue una de sus ilustres vecinas con ocasión de cumplirse el centenario de su muerte. Las ciudades de Pinto y Gijón se unieron en el homenaje que en el mes de mayo de 2023, cien años después de su muerte, rindieron a esta mujer ejemplar que en Pinto renació y en Gijón pasó los últimos años de su vida.

 




También te pueden interesar 

 

El renacer pinteño de Rosario de Acuña 261. El renacer pinteño de Rosario de Acuña
Nació en Madrid, pero en Pinto inició una nueva andadura, convirtiéndose en tenaz propagandista de la libertad de conciencia, en empecinada luchadora contra la marginación de la mujer, en incansable defensora de los más desfavorecidos... 
 



Novillada en Pinto. Grabado de M. Vierge a partir de un boceto de M. Ubarrieta (Le Monde Ilustré, París, 14/9/1872) 201. Alerta en la villa de Pinto
La situación debió de volverse un tanto incómoda para aquella mujer que recibe tantas visitas de forasteros, que tantos viajes realiza, que celebra animadas veladas en su vivienda...




Portada del libro158. ¿Quién fue Rosario de Acuña? (Nuevo libro)
Una versión más «biográfica» y actualizada que alberga la pretensión de satisfacer tanto a quienes hayan leído mis anteriores libros a ella dedicados, como a cuantos se acerquen por primera vez a la figura de nuestra protagonista... 
 
 
 

Plano de Pinto del año 1924 con la probable localización de la casa de Rosario de Acuña52. «En busca de la casa de Rosario de Acuña en Pinto», por Mario Coronas Arquero
Las investigaciones realizadas por el autor de este artículo, le llevan a localizar el lugar donde estuvo situada la quinta Villa Nueva, la casa situada a las afueras de Pinto que fue morada...



Fragmento de la carta publicada en Las Dominicales34. Pidiendo por las calles de Pinto
Una epidemia de cólera causa estragos en el Levante español. En Murcia causó los mayores estragos a juzgar por el elevado número de defunciones, los aislamientos, las partidas de auxilio para los damnificados. Rosario de Acuña se echa a las calles...


Rosario de Acuña y Villanueva. VIDA y OBRA (⇑)

Pulsa en la imagen para acceder a la página



 
© Todos los derechos reservados – Se permite la reproducción total o parcial de los textos siempre que se cite la procedencia 
Comentarios, preguntas o sugerencias: info.rosariodea@gmail.com